las sorpresas suceden cuando ocurre algo que no debería ocurrir o cuando no sucede algo que debería suceder. la principal sorpresa rompe la causalidad. debería pasar esto pero no pasa, y esta semana ha sido una sorpresa porque el objeto debió estar pasándolo mal, agobiado con todo lo que tenía que hacer y no ha ocurrido. esta semana el objeto tenía muchas formaciones, ocho charlas concretamente, reuniones, la evaluación de seis asignaturas del master, aparte de algunos temas familiares y fechas límites de entregas. y nada de esto ha alterado al objeto, ni ha hecho que pierde la ataraxia o la existencia. está físicamente cansado, pero no ha perdido este estado de subspace que tiene últimamente y que mi Señor ha provocado y mantiene, mejor dicho que ha inducido y en le que las cosas ocurren al objeto pero las vive y observa desde la lejanía, como si no fuera con él, como si no le afectara, no afectándole de hecho. al final puede que los budistas tengan razón: cuando abandonas el deseo desaparece el sufrimiento. no desear nada, no esperar nada, no preocuparte por nada es el mejor camino para no frustrarte, decepcionarle o sentir algo negativo. puede parecer inhumano pero es que el objeto no es humano, solo en aspecto y apariencia.
en esto consiste la teoría del cambio. para algunos primero viene el cambio y luego empiezas a comportarte como ese cambio te lleve. para otros lo mejor es comportarse como tu nuevo yo debería comportarse y eso suscita el cambio interior. sea por un camino o por otro, al objeto no le importa cual, el hecho es que esta semana debería haber estado triste, agobiado, estresado, incluso mal humor y nada de eso ha pasado. más bien ha sido todo lo contrario. esto ha estado calmado, tranquilo, sosegado y ha afrontado todos los compromisos positivamente, con entrega y convicción, y sin plantearse si era un triunfo o un fracaso. al final parece que todo ha salido bien. desde la mentalidad humana el reto habría sido si todo saliera mal pero desde el punto de vista del objeto el resto también es si sale bien porque el ego utiliza los éxitos para intentar hacerte creer que eres alguien, que mereces atención y que todo gira alrededor tuyo, y nada de esto es cierto. al final y en conclusión el objeto solo puede decir que mi Señor ha hecho bien su trabajo: quería un objeto y un objeto con apariencia humana es lo que tiene bajo sus botas.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega