no hace mucho tiempo que mi Señor dijo que aún podía bajar más en la sumisión y este objeto pensó inmediatamente que eso era imposible. y entonces ocurre lo del viernes, lo que el objeto ha venido a llamar "punto de inflexión"y eso arrasa con todo, hundiendo al objeto en niveles de sumisión no conocidos, ni imaginados, hasta entonces. la experiencia ha sido tan profunda, tan radical y tan intensa que al objeto le está costando y mucho, poder ponerlas en palabras, darle forma, explicarla, y por tanto asumirla e integrarla. es necesario crear un nuevo lenguaje para determinadas cosas que a priori parecerían imposibles pero que han ocurrido y esto no puede negar que han ocurrido y eso no puede negar que han ocurrido. de hecho sabe el objeto que la nueva situación que se ha creado a partir de es experiencia puede ser objeto de censura por otros miembros de la comunidad bdsm y tienen todo su derecho a hacerlo, pero el objeto no puede negar lo que ha experimentado, ni tampoco las consecuencias que esa tiene para su existencia como objeto.

si tuviera que expresarlo de alguna forma, diría las palabras que ha usado mi Señor, que aquel viernes de febrero, mi Señor arrasó los últimos vestigios de humanidad que quedaban en el objeto y que ahora esa humanidad se limita a la apariencia exterior porque interiormente esto no es más que un objeto, como las botas, los discos o las figuras que posee mi Señor. sin límites, sin condiciones, sin peros, sin obstáculos. sin barreras. suena radical porque es radical.

lo interesante es que no ha sido solo un cambio del objeto. mi Señor también ha cambiado, aunque esto no sabría decir si el objeto ha cambiado porque ha cambiado mi Señor, que es lo más probable. el hecho es que ese cambio se ha producido y se manifiesta en el vocabulario que emplea, en la actitud que mantiene y en los gestos que tiene con el objeto. desde aquel momento mi Señor usa unas expresiones que no dejan lugar a dudas, sobre todo corrigiendo al objeto cuando habla de una forma que parece humana, aunque no lo sienta pero es que no encuentra otra manera.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.