después de un día como el de ayer el objeto acaba agotado y cansado de tanta humanidad y tiene que compensar con un exceso de silencio que realizó por la mañana ya que al mediodía tenía una comida con unas compañeras de trabajo. cada vez estas comidas y salidas son más raras para el objeto. se siente fuera de lugar y haciendo algo que no le corresponde y más después del viernes pasado. parece mentira que haya pasado solo una semana. es como si hubiera pasado una eternidad por los efectos que ha tenido en el objeto. y es que el cambio no se ha producido solo en el objeto sino en el Amo también. ya no trata, en ningún aspecto, al objeto como un humano. de hecho no hace más que corregir su lenguaje, su forma de expresarle para hacerle ver que no puede hablar como un humano cuando no lo es, y cada vez que lo corrige, los barrotes entre los que vive el objeto se hacen más y más fuertes. su control es ferreo, implacable y siempre termina igual "Es lo que necesitas", "Cuanto más duro soy contigo más feliz eres", "Yo sé lo que conviene". y ante esas palabras el objeto solo puede callar y aceptar que es así y que no puede ser de otra manera.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.