normalmente, cuando se dan las condiciones para que una tormenta se produzca, lo más lógico es que efectivamente estalle y se produzca. eso es lo que ha pasado hoy, después de los dos días que ha pasado el objeto, hoy ha perdido la ataraxia y con ella su existencia, que es como mi Señor llama al hecho de vivir entre los humanos en estado de sumisión, siento un objeto pero pareciendo humano ante los humanos. esto ya le había ocurrido antes pero nunca tan profundamente y la profundidad se debió seguramente a que es proporcional al nivel de esclavitud. el desencadenante inicial fue algo humano, del entorno del objeto que no vive a colación ahora, pero que puso al objeto en una situación muy vulnerable en todos los sentidos: física, psicológica y moralmente incluso.

todo eso estuvo fermentando por la mañana y por la tarde el objeto habló con mi Señor. y entonces mi Señor se manifestó con todo su poder. no puede decir que fue duro porque el objeto no puede decir. solo puede afirmar que entró hasta lo más profundo de la mente y del interior de su objeto y lo llevó hasta el infierno, un infierno donde el objeto pasó muy, muy mal, llegando a dudar de su propia naturaleza. el Amo ejerció todo su poder sin ningún tipo de límite o control. cuando el objeto pensó que no iba a poder soportarlo más, mi Señor dijo una simple frase: "Solo yo se lo que necesitas, lo que es bueno para tí". y a partir de ese momento sacó al objeto del infierno en el que había estado y lo volvió a llevar a un estado de ataraxia, el que había perdido dos días antes.

ha sido sin duda una de las experiencias más profundas y radicales que el objeto recuerda y solo fue con palabras. en cierto sentido, si hubiéramos estado presentes habría sido una de esas sesiones donde el Amo azota al esclavo hasta llevarlo al límite. esto fue igual pero a nivel psicológico. y el objeto no podría decir cual de las dos situaciones es más dura.

reflexionando posteriormente sobre lo ocurrido, el objeto no puede sino decir que el Amo, tal vez por primera vez que sea consciente el objeto, actuó completamente sin ninguna consideración humana hacia su objeto. fue la mayor manifestación de poder y control que mi Señor ha hecho con su propiedad. lo hundió hasta lo más profundo, porque podía, porque quiso, porque tiene derecho a hacerlo, y el objeto no tienen ninguno. hoy ha quedado completamente claro.

durante el tiempo que duró, el objeto estuvo completamente indefenso e impotente, controlado y dominado absolutamente por el Amo. nunca se había sentido así, ni había pasado por una experiencia como esa. sabe y entiende que para quienes lean esto debe ser difícil de comprender pero también lo es para el objeto. imagina que tendrá que digerir muchas cosas y que en los próximos días tendrá que hacer eso, o pasará eso, entender y colocar lo que ha ocurrido hoy.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.