
a veces el objeto piensa que nos complicamos excesivamente la vida con tantos artefactos y tanto material cuando la cosa es más simple, pero pronto se da cuenta de que no es complicarse. son herramientas para conseguir la sumisión del esclavo. es como alguien que va a abrir una caja fuerte. necesita herramientas para ir poco a poco forzando hasta entrar. igual hace un Amo con sus inferiores. y entonces llega el punto de fractura, aquel en el que se vencen las resistencias, las barreras y el Amo entra hasta lo más profundo del inferior. en el momento ya es suyo, de su propiedad. es entonces cuando empieza el verdadero trabajo: moldearlo, formarlo y entrenarlo para que sea lo que su Amo quiere que sea. por parte del inferior ya no hay nada más que entrega y sumisión. lo dicen sus ojos, lo dice su postura y lo dice su silencio.