-No te preocupes. No se nota nada. -¿Cómo dices eso? Se ve claramente a través del pantalón que tengo una jaula de castidad. -Bueno ¿y? ¿Crees que eres el único? -Pero no puedo ir a trabajar con esto. Se nota. Todos se darán cuenta. -No pasa nada porque lo primero que harás hoy es ir a ver a tu jefe y contarle lo que tienes entre las piernas. -Pero ¿cómo se te ocurre? Me despedirá ¿Estás loco?. no vio venir la bofetada, ni la fuerza con la que se la dio. solo se puso la mano en la mejilla, bajó la mirada y dijo -si, Amo