el objeto tenía hoy la segunda actividad del master que está haciendo en una semana. en esta ocasión era una presentación de un tema concreto durante 30 minutos. la hora fijada era las seis y media así que el objeto repasó por la mañana la presentación que hizo ayer y estuvo haciendo otras cosas. el objeto era el cuarto de cuatro y salió bien aunque eso es realmente intrascendente, lo único importante es que se lo quitó de encima y ya tiene que hacer una cosa menos.

por la mañana tuvo una reunión de coordinación con otros departamento que fue una exposición y manifestación de egos. afortunadamente el equipo del objeto se mantuvo de manera equilibrada mientras que por parte del otro lado fue ego, más ego y mucho más ego. llegaron incluso a mentirnos en nuestra propia cara sobre un tema concreto. como no se trataba de destruir puentes ni de ver quien tenía el ego más grande, el objeto no intervino pero no puede dejar de preguntarse qué necesidad hay de hacer eso, de que tengas que llegar al punto de mentir para justificar no se qué. el objeto va comprobando cada vez más lo peligroso que puede llegar a ser el ego. si, peligroso porque si nos paramos a pensar la mayoría de los problemas que tienen los humanos es sobre y a causa del ego. de hecho cuando el objeto terminó su exposición uno de los profesores escribió un mensaje al objeto diciendo que la había gustado mucho, y cuando el objeto lo puso bajo las botas de mi Señor, su respuesta fue casi inmediata: "Cuidado con el ego".

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.