
nadie pone ya en duda las raíces militares del bdsm. no es solo por la estética sino por la disciplina, la obediencia y el intercambio de poder. las gorras de plato de los Amos es un resto de esa vinculación. imponen autoridad y son una muestra de su poder, ese poder que es amplificado por el cuero y las botas, cuero sobre cuero, sobre cuero: pantalones, chaps, botas. cualquier esclavo o inferior se sentiría honrado de arrodillarse ante esas botas.