un día normal pero raro. debido a que no va a poder ir durante el resto de la semana por trabajo, el objeto fue a la oficina aunque no le correspondía. tenía que arreglar algunos papeles que al final medio arregló y luego tuvo una reunión que fue muy interesante porque se refería a las nuevas posibilidades del proyecto en el que está. parece que el equipo está muy motivado e ilusionado.

por la tarde e objeto volvió a dormir otra siesta que fue más larga de lo esperado, sobre todo porque tenía tutoría con el esclavo de mi Señor. la tutoría fue bien, aunque se consiguieron menos cosas de las esperadas. el objeto ha comprobado y dice comprobado porque lo sabía a nivel intelectual, que cada inferior es diferente y tiene un proceso distinto. de lo que se ha dado cuenta es de que no todos están dispuestos a dar los pasos para conseguir lo que desee. tutorizar a estos tres esclavos ha significado un camino y un proceso de autodescubrimiento. no es casual esa frase que dice que para aprender realmente algo debes intentar enseñarlo al menos tres veces. debe decir el objeto que estos tutorando están enseñando mucho al objeto y el objeto está aprendiendo mucho de ellos. hay elementos comunes que se repiten: deseos, impulso, incluso comportamientos, pero también hay particularidades de cada uno que los hacen únicos. el objeto tiene la suerte de acompañarles en el proceso a algunos y de indicarles la dirección a otros, pero a todos espera ayudarles con sus sesiones.

en el caso de la tutoría de hoy fue muy intensa pero el objeto aún percibe cierto ego que se hace presente en algún momento. el ego es el principal enemigo de un inferior y, si se me permite, también de un Superior cuando no sabe encauzarlo adecuadamente. los egos impiden el diálogo, la escucha, pero también y sobre todo, impiden aprender. el ego cree que lo sabe todo y lo que pretende realmente es que no aprendas más para que no puedas cuestionarlo, interrogarlo, dudar de él. el ego aleja al esclavo de su Amo y le hace creer que puede vivir sin Él, que es autosuficiente, que no necesita nada y ese es el principio del fin del esclavo, su fatal desenlace. cuando el ego aparece, todo se destruye, todo se arruina y fastidia. hay herramientas para combatirlo pero hay que ser constante y decidido.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.