ha sido uno de esos días eternos. no le tocaba al objeto ir a la oficina pero fue porque le habían convocado para una reunión que al final no se produjo porque una de las personas que tenía que ir no llegaba. aún así el objeto estuvo trabajando un rato y manteniendo una conversación muy interesante con uno de sus jefes. en cierta medida y dependiendo de las circunstancias políticas casi le dijo al objeto que tenía asegurado el proyecto varios años. no va el objeto a vender la piel antes de cazar al oso pero salió bastante confortado y reforzado, sobre todo porque era una especie de reconocimiento a lo que estamos haciendo en el proyecto.
cuando se hizo la hora el objeto fue directamente de la oficina al aeropuerto porque tenía por la tarde una formación en lanzarote. el objeto aprovechó bastante el tiempo en el aeropuerto para empezar a ponerse al día con el blog que llevaba atrasado desde que fue a servir a mi Señor. siempre pasa lo mismo, es una constante. el encuentro es tan fuerte, tan potente, que el objeto apenas puede escribir o reflexionar sobre él, o si puede, pero como tiene que teclearlo para publicarlo se he hace duro releer lo escrito.
llegó a lanzarote sin problemas y dio su formación sintiéndose bastante bien. no fue mucha gente pero lo suficiente y estaban muy interesadas y luego muy agradecidos. el objeto pudo adelantar el avión y llegó antes de lo que esperaba.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.