día 5827 de esclavitud, castrado permanentemente

se acaba el año y parece obligatorio hacer balance aunque ese balance es un juicio y este objeto no tiene capacidad de juzgar. solo mi Señor puede decir si este año ha sido bueno o no porque solo su opinión y su criterio cuentan. si que es cierto que hay datos incostestables: que el objeto ha profundizado en su sumisión, especialmente en la ataraxia, que el blog está actualizado y que la comunidad de telegram ha crecido, que el objeto se siente a gusto en el trabajo a pesar de estar entre humanos. cualquiera desde fuera podría decir que el objeto está pasando una buena racha, y la está pasando, pero no gracias a él, sino gracias al Amo, a mi Señor. desde que El toma las decisiones todo parece ir mejor. desde que es Él quien juzga, decide y opina, la existencia del objeto no ha ido sino en aumento, en progresión hacia arriba. Todo es obra Suya, mérito Suyo. ¿cómo no va el objeto a seguir confiando y obedeciendo ciegamente a mi Señor? sin Él volvería el caos y el sufrimiento, la desesperación y el sinsentido. por ahora todo eso queda lejos, muy lejos, porque a pesar de la distancia mi Amo está muy cerca. de hecho el objeto nota su presencia en su mente en todo momento, como si hubiera instalado una cámara o un aparato de escucha y Él supiera en todo momento no sólo lo que hace el objeto, donde está, sino también lo que piensa, lo que siente, lo que está ocurriendo. no sería la primera vez que pasa, que le ocurre algo al objeto y recibe un mensaje de mi Señor preguntando al objeto como va. Es cierto que puede ser coincidencia pero cuando ha pasado muchas veces empieza a dudar de que sean meras coincidencias.

el año se acaba y es tiempo de valoración y el objeto solo puede hacer una cosa, afirmar su completa y absoluta sumisión a mi Amo y Señor, porque le pertenece completamente.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.