ya lo ha dicho este objeto muchas veces: algo muy profundo ocurre en el objeto cuando ve a un esclavo arrodillado ante su Amo. y no es sencillamente el acto de hincar la rodilla sino de acompañarlo con el resto del cuerpo: manos a la espalda, cabeza ligeramente inclinada, mirada hacia las botas del Amo. es toda una declaración de principios, una entrega en sumisión. y el Amo lo recibe con ju fusta como bastón de mando. hay tanto poder en esta imagen que el objeto no puede sino sobrecogerse.