"todo ha terminado. no hay forma de escapar de esto. es el fin".

este pensamiento le asaltó con una fuerza incontenible. lo había evitado durante mucho tiempo. no sabía cuanto pero ya no podía más. entonces se rindió.

algo tuvo que pasar, algo imperceptible para él pero no para el Amo que dejó de azotarlo. no podía habla así que no había sido una palabra. un movimiento del cuerpo tal vez. el hecho es que el Amo lo descolgó de la cruz de san andrés. él cayó al suelo incapaz de sostenerse. entonces el Amo se arrodilló, lo abrazó con fuerza y le dijo al oído:

-Bienvenido a casa