todo se estaba difuminando: sus recuerdos, su identidad, lo que era. nuevamente intentó escapar para ir tras ellos, pero estaba bien sujeto al sillón por las correas. también intentó pedir ayuda, gritarla, pero solo pudo gemir detrás de la mordaza. el ruido no paraba, al igual que tampoco las luce. era desesperante. no recordaba cuánto tiempo llevaba allí, no recordaba la última vez que había comido o dormido. estaba a punto de echarse a llorar de desesperación, pero de pronto pareció que el suelo baja sus pies cedía y caía, caía sin control, en un pozo oscuro y silencioso. las luces desaparecieron y el sonido se apagó. le inundó una profunda calma y lo último que pensó fue que lo iba a olvidar todo definitivamente.