el fin de semana ha pasado factura a la pierna del objeto y hoy ha dolido un poco más de lo habitual estos días. eso significa que el objeto ha tenido que trabajar tumbado y ha tenido que hacer lo que ha podido como ha podido. lo curioso es que su existencia no se ha visto afectada para nada. ha estado en paz y tranquilidad a pesar de esas molestias. parece que el control de mi Señor es cada vez mayor y no cede terreno en ningún momento, apretando l acuerda y poniendo su bota encima de su objeto, haciendo de esto un objeto más feliz sobre la tierra. alguien podría decir que la felicidad es un sentimiento pero es un gran error. la felicidad es un estado del ser que trasciende de lo emocional y lo emotivo y que va más profundo que los meros sentimientos. por eso no cumple la ataraxia.

el lunes el objeto tiene tutoría con el otro esclavo de mi Señor y hoy no ha sido una excepción. como en otras ocasiones fue una tutoría bastante intensa, dura a veces, interesante y profunda. hay que aprovechar el tiempo. ninguno está aquí para perderlo y más estando separados. son circunstancias que el ego aprovecha para meterse entre las grietas y cuestionar la porción del Amo. hoy lo ha podido comprobar el esclavo. cuando terminamos estaba roto: debía estarlo, era necesario para que abandonara sus seguridades y lo ha hecho: abandonarlos, por lo menos hasta que vuelva a aparecer el ego de nuevo y empiece a maquinar. es una dinámica a la que estamos sujetos todos porque es la forma en que crecemos: avanzamos dos pasos, retroceder uno, avanzamos otros tres, vamos hacia atrás otros dos. al final de la tutoría le pregunté si pensaba que esto de la sumisión iba a ser un camino de rosas. contestó que no. luego le pregunté si quería dejarlo. y contestó también que no. esa es la maravilla del bdsm.

esta tutoría hizo pensar al objeto en el propio entrenamiento del bdsm y de como muchos esclavos lo abandonan cuando empiezan las dificultades. crecer no es placentero. implica que te mueves, te descolocan, a menudo te rompen pero sigues adelante. nada de esto produce placer, más bien al contrario. sin embargo cuando aprender a lidiar con esto te das cuenta de que al final sí encuentras la paz. tras los azotes vienen los cuidados y las caricias. tras romperte descubres que tenías tus esperanzas y expectativas puestas en algo falso. tras el placer efímero te centras en la sumisión profunda y verdadera. esta es nuestro camino, que no está hecho para todo el mundo, pero que no podemos dejar de recorrer, al menos los esclavos y sumisos naturales.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.