el servicio, la sumisión no es solo sexual, no debe serlo al menos. lo particular es que ese servicio no es como el que hace, por ejemplo, un camarero sirviendo el café. tiene algo de reverencial, de sano temor incluso. no es solo que el café esté bien hecho sino que tiene que estar en su punto, servido en su momento exacto y en unas condiciones concretas, de forma que no solo no moleste al Amo sino que se adapte al ritual que ha establecido. hay muchas cosas que pueden salir mal y el inferior lo sabe. por eso siempre espera que su Amo acepte el café que es casi una ofrenda más que una simple bebida.