el tsunami desencadenado ayer en la llamada a capítulo ha continuado hoy. el objeto sigue sin dolor pero también con una profunda paz y ataraxia que hacía tiempo no sentía, porque no es sencillamente que esté en paz sino en una paz muy, muy profunda. ayer el objeto cruzó una barrera invisible, dándose cuenta existencialmente de algo que ya sabía intelectualmente: que no hay marcha atrás y que la única forma de realizarme y se existir en este mundo es como un objeto, cada vez más objeto, cada vez más sometido, cada vez con menos derechos si cabe, cada vez más humillado. ahí es donde esto se realizará, y además es algo que lo trasciende al propio objeto y que está en manos de mi Señor.

vuelven a faltar las palabras para expresar esto. las que hay se vuelven insuficientes, incapaces de expresar esta dependencia. de esta etapa de crisis la sumisión del objeto sale reforzado, el ego aún más controlado, el Amo más empoderado y la relación más asimétrica que nunca. solo encadenado con botas, amordazado y encerrado bajo la autoridad de mi Señor será el objeto feliz.

al ser lunes el objeto también tuvo la tutoría con el otro esclavo de mi Señor. después de romperlo la semana pasada por primera vez y de que mi Señor le follara la mente, también por primera vez, su evolución ha sido muy positiva y muy progresiva. cuando el objeto dice que le folló la mente lo dice en sentido cada vez más real ya que el esclavo, que está lejos, acabó eyaculando sin tocarse solo con las palabras del Amo.

en la sesión de hoy pulimos lo visto la anterior y el esclavo descubrió, por fin, su lugar en este mundo. el objeto lo encontró mucho más receptivo y sin ego, que se nota a la legua. y así su avance y su mejoría fue notable hasta el punto de que a partir de ahora mi Señor sabrá en todo momento donde está. es muy sencillo: activó la localización de su móvil y compartió su ubicación con el Amo. ni chips, ni aplicaciones caras, ni pulseras extrañas, el google maps y el móvil y se puede controlar a alguien en la distancia. hace mucho tiempo que mi Señor sabe en todo momento donde está el objeto y ahora le toca el turno a este esclavo. gracias a la tecnología mi Señor tiene su móvil donde está cada una de sus propiedades a tiempo real. 

después de la tutoría con el esclavo, Amo y objeto volvimos a hablar y fue casi como otra llamada a capítulo. la experiencia, el acontecimiento de ayer nos influyó, incluso diría que nos afectó a los dos y hay mucho que digerir y que asimilar y, por supuesto, seguir avanzando como hasta ahora.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.