la maravilla del bdsm es que permite unir lo físico y lo mental de una forma como en otras pocas prácticas se produce. el bondage físico produce casi inmediatamente una reacción y un estado psicológico determinado, acorde con la imposibilidad de moverse. lo mismo ocurre con la humillación, o con la sumisión. el cuerpo reacciona ante estas experiencias casi inmediatamente. puede darse el caso, especialmente en los que se están iniciando, que les cueste más, que haya una especie de lucha, pero para eso es el entrenamiento. al final un esclavo bien entrenado es aquel en el que ambos elementos: cuerpo y mente, van al unísono y el Amo sabe que tocando uno de ellos produce una reacción en el otro. cuando eso ocurre el esclavo está alineado y centrado y el Amo puede empujar los límites más allá.