en la existencia del objeto no hay mayor humillación que no poder hablar en un grupo de personas, especialmente si estás amordazado no porque sea más duro que no poder hablar por una orden que te han dado, sino porque no hay error ni confusión. si no hablas puede ser porque eres tímido, porque estás ensimismado, etc. en el caso de la mordaza no hablas porque el Amo que lleva la cadena ha decidido que no lo hagas, que no puedes hacerlo. te ha quitado el que posiblemente sea el atributo más humano, el de la comunicación por el lenguaje. por eso considera que es una de la situaciones más humillantes, y por tanto enriquecedoras, a las que se puede someter a un inferior. no tienes nada que decir. no hay nada que digas que merezca la pena. estás en silencio. incluso la cadena parece menos humillante.
