el objeto no sabe muy bien por qué pero siempre vincula está estética con sumisos a los que les gusta el scat y los juegos acuáticos. y si le pasa al objeto posiblemente sea algo que le pasaría por la mente a todos lo que estuvieran en un bar si entrara este fetichista. aunque el scat es uno de los límites de mi Señor, y del objeto, su primer Amo solía terminar cada sesión orinando al que ahora es objeto en una bañera. era una sensación extraña pero que le ayudó a comprender por qué hay gente que lo hace. recuerda incluso en una ocasión que tenía una bolsa donde le había llegado un sofá nuevo y era enorme. metió al objeto dentro y lo orinó, cerrándola luego dejando al objeto allí dentro. eso fue años antes de que mi Señor lo encontrara y lo tomara bajo sus botas. curiosamente parece una práctica más dura de lo que hace el Amo con el objeto pero para nada. mi Señor es más duro, sádico y posesivo. Él ha conseguido romper la mente del objeto en innumerables ocasiones, algo que este Amo no pudo hacer, porque hay fetiches de todo tipo y no depende tanto cual es sino de quien lo hace.
