a menudo olvidamos, por esa idea omnipresente de la libertad, que nuestra especie casi nunca ha vivido en sociedades igualitarias. la jerarquización de la sociedad la sitúan los antropólogos en el neolítico, justo cuando pasamos a la agricultura y dejamos de ser nómadas. desde entonces siempre ha habido gente por encima y gente por debajo. la modernidad trajo la idea de que todos éramos libres e iguales, pero sigue habiendo gente que cobra 500€ al mes y otros 5000€, gente que manda y gente que obedece, gente que ha nacido para mandar y gente que ha nacido para servir. en el bdsm erotizamos esta realidad y para algunos se convierte en una forma de vida, una forma de existir. podemos hacer todos los juicios morales que queramos, todas las valoraciones que nos apetezcan, punto de vista, discusiones, pero nunca debemos olvidar que los humanos somos una sociedad jerarquizada, una especie jerarquizada. y no por otra cosa sino porque somos una especie social. la cuestión vital es quién ocupa los puestos superiores y por qué. ahí es donde se juega todo.