a menudo no es necesario llevar cuero para mostrarse dominante. un traje de chaqueta y corbata puede ser igualmente imponente si manifiesta un estatus determinado. lo que sí parece un constante es que la desnudez muestra inferioridad, estar por debajo, ser humillado. todo aquel que haya estado desnudo en público mientras el resto está vestido ha experimentado esa sensación de indefensión porque en el fondo la ropa nos protege, no solo de los elementos sino también de esa mirada social que nos prejuzga y nos valora, colocándonos en un lugar en la escala social. alguien desnudo, con colla y jaula, es alguien esclavizado y sometido. si además se arrodilla y asume la postura de adoración no queda lugar a dudas