en ocasiones, especialmente en las primeras etapas del entrenamiento, el inferior está despistado, desconcertado, no sabe como comportarse, lo que debe hacer. ante eso el Amo puede darle mensajes claros, órdenes nítidas, protocolos de comportamiento precisos, pero aún así la inercia de tantos años de libertad presupuesta pueden jugar en su contra. entonces se impone cierta fuerza física, aumentar el bondage, incrementar las constricciones, guiarlo hacia lo que no quiera hacer y mostrarle que no tiene opción, que no tiene alternativa, que es algo sometido. tal vez al principio se resista un poco pero luego se romperá y aparecerá clara y cristalina una única verdad: que eso es lo que siempre deseó, que eso es lo que siempre buscó y que eso es lo que ha encontrado.