el dolor forma parte de la vida a pesar de querer huir constantemente de él. no quieres sufrir, no queremos envejecer, no queremos sentir dolor y no queremos morir. y precisamente todas estas cosas son las que hacen que estemos vivos. el castigo físico, el dolor, la tortura, es una forma de aprendizaje del bdsm. como la espada que recibe los golpes para endurecerse y ser cada vez más fuerte, el inferior debe ser moldeado y reforzado porque su vida no es fácil, no es cómoda, no es indolora. lo que si parece gratuito es el sufrimiento que consiste en el dolor sin sentido. sentir dolor con un objetivo, por un ideal, forma parte de todo proceso de existencia. sin embargo hacerlo gratuitamente, sin fundamento, es el origen de muchos males. lo que los vanillas no entiendes es que cada azote es una caricia que refuerza el camino del sumiso, del esclavo, hacia su plena realización. con cada golpe muere una parte de su antiguo ser y nace una parte del nuevo. cada azote es un grito hacia el nacimiento, a empezar una vida nueva y auténtica.
