la escena se repite por cientos, tal vez miles, de lugares. un esclavo besa y lame las botas de su Amo encuerado ¿cuántas veces habrá ocurrido? ¿cuántas veces está ocurriendo mientras lees esto? ¿muchas? ¿pocas?. la cantidad no importa tanto cuanto que ocurre, que sucede, que pasa, que hay gente como nosotros, Amos y esclavos, Dominantes y sumisos, Superiores e inferiores. lo importante es que unos se someten a los otros y estos dominan a aquellos, y en ese gesto tan sencillo, se restaura el orden y se renueva la sumisión, se establecen nuevas formas de relacionarse y se mantiene vivo el bdsm.