una de las formas más profundas de sumisión es cuando has perdido el control sobre tu propio cuerpo. en el bdsm eso se consigue con el bondage, especialmente en posturas extremas que causan dolor por sí mismas o cuando te deja abierto para, por ejemplo, ser penetrado sin que puedas evitarlo ¿querrías evitarlo? cuanto más desees impedirlo, más fuerte y potente el efecto psicológico al no conseguirlo. nuevamente una paradoja. tras haber prometido obedecer y sabiendo que ese es el motivo de estar en una relación de este tipo, hacerlo cuando no quieras es la mejor forma de profundizar en esa obediencia.
