después de un desafortunado contratiempo familiar ayer mi Señor temía que el objeto estuviera afectado o hubiera perdido el rumbo, o se hubiera descentrado. sin embargo nada de eso ocurrió. el objeto se levantó tranquilo y con calma, aunque no estaba muy seguro porque también esperaba el objeto que se encontrara mal.
mi Seor aprovechó el saludo inicial para reafirmar su poder y control sobre su objeto explicando que esto estaba pasando por un cambio de dinámica. desde hace meses mi Señor realiza un microcontrol del objeto. además, desde hace menos tiempo mi Señor también va apretando la correa y lleva al objeto con mano firme. ya el objeto no suplica sino obedece, cada vez más ciegamente, y por ejemplo, cuando pregunta mi Señor por la mañana "¿cómo te encuentras?" el impulso de hoy del objeto ha sido: "como mi Señor decida que se encuentre". puede parecer a un neófito como algo extraño, pero cuando vas cediendo control y poder y cuando te lo quitan, llega un momento en que se cruzan las barreras de lo físico y se llega a lo psicológico, lo afectivo, lo emocional y lo teórico, es decir, tu interior. un Amo no solo te posee corporalmente, te posee también en tu fuero interno.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.