cuatro veces ha tenido  que empezar el objeto esta entrada debido a todas las novedades y cuestiones que iban apareciendo a medida que avanzaba el día. después de salir a comer con permiso de mi Señor y haber publicado muchas entradas en él, al llegar a casa el objeto se encuentra con un mensaje del blog diciendo que ha sido eliminado. efectivamente intentó entrar pero no aparecen las entradas y sí un mensaje diciendo que ha sido eliminado.

sorprendentemente el objeto no se preocupa ni se angustia, ni tiene ningún tipo de sentimiento. los acontecimientos de los últimos días parecían dirigirse hacia este desenlace. afortunadamente el objeto había hecho copias de las entradas y ya estaba planeando posibles alternativas aunque son escasas las posibilidades. volver a wordpress estaba descartado porque ya no se podían usar las imágenes de google, sobre las que se basa todo el blog. además cada vez más opciones, por no decir todas, se han vuelto de pago así que descartada.

otra alternativa sería alojarse en otro servidor, pero eso no resolvería el problema de la censura y mudar de nuevo todo el blog se vuelve un auténtico problema para el objeto, así que también descartado.

las opciones de reducían y mientras tanto el objeto intentando hacer copia de seguridad del diario. de hecho restauró una copia que tenía en otro blog y empezó a recibir un montón de avisos de entradas antiguas que  no habían dado ningún problema y que ahora infringían las normas de la comunidad así que el objeto optó por eliminarlo mientras presentaba una reclamación a blogger por haber eliminado el blog.

el objeto llevaba toda la tarde intentando resolver estos problemas cuando, ya de noche, el blog volvió a estar online, supuso esto que por aceptar la reclamación del objeto. fue un alivio pero la experiencia demuestra que puede desaparecer en cualquier momento.

como posible solución se presenta volver a los orígenes: los grupos de distribución. en los principios existían los boletines, que eran documentos escritos a máquina y fotocopiados que luego se distribuían por correo postal. luego llegó internet y se hacía por email y ahora se llaman newsletters, pero básicamente es lo mismo. la idea que se le ha ocurrido al objeto es crear un grupo de distribución para enviar las entradas por correo. esto resolvería varios problemas de golpe. el primer es la censura, porque por ahora este tipo de comunicación son privadas. el blog podía seguir pero solo para usuarios que registrados a los que habría que invitar y que estuvieran en la lista y por último en el caso de perder el grupo de telegram porque lo cerrasen, podríamos seguir en contacto. además recibirías las entradas en el móvil y no tendrías necesidad de un navegador o de entrar en internet y navegar.  aún falta la aprobación de mi Señor pero esta parece la opción más funcional y segura. el problema es recopilar las direcciones de correos. eso exigirá un compromiso estricto por parte del objeto de respetar la intimidad de los lectores.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.