todo estaba confuso. se sentía como borracho o colocado pero no había bebido nada. tal vez el pinchazo.... las manos le pesaban, posiblemente por los grilletes, al igual que sus botas. apenas podía caminar. el avión que tenía delante se movía. no me dejarán subir así, pensó. encadenado intento recordar la subasta. lo había pasado fatal pero sabía que habían pagado un buen precio. ahora iban a llevarlo a algún país del este, donde le habían dicho, lo mantendrían en una mazmorra para el resto de su vida. no le dejarían subir así. apenas veía el avión privado mientras dos tíos lo llevaban por los brazos a un paso lentísimo. las cadenas no le dejaban ir más rápido. al llegar a la escalerilla el piloto los saludó. él intentó pedir ayuda pero no podía hablar. no pueden dejarme subir así, pensó. tienen que ayudarme. fue lo último que le pasó por la mente antes de comenzar a subir la escalerilla.