el objeto ha tenido dos tutorías muy serias y profundas, una con una de sus tutorandos y otra con el puto, el otro esclavo de mi Señor. en el primer caso hacía tiempo que no tenía una tutoría. de hecho es el inferior más avanzado que conozco con un Amo que lo ha llevado por un proceso de deshumanización y despersonalización tan efectivo que hace tiempo que el objeto, más que tutorizarlo, lo acompaña porque lo ve muy orientado y dirigido. como hacía tiempo que no hablábamos esto le propuso hacerlo y precisamente fue cuando más lo necesitaba porque había ocurrido una circunstancia, que no comentó del todo porque tenía prohibido hacerlo, pero necesitaba orientación y así fue. después de más de una hora de conversación pudo situarse y encajar todas las piezas de nuevo. la verdad es que el objeto se siente muy honrado de poder estar con estos otros inferiores y ayudarles o acompañarles en este camino, ver cómo se arriesgan y toman decisiones, como se comprometen en servir a sus Amos y como la sumisión se hace carne en ellos. todo esto no produce sino admiración en el objeto.
cada uno debe llevar su propio ritmo y su propio proceso, y en eso está también el puto, el otro miembro de la Casa del Amo. tiene menos experiencia y lleva menos tiempo en esto pero en pocas ocasiones ha visto el objeto alguien que tuviera tan claro en tan poco tiempo que este era su camino y su forma de alcanzar la felicidad. es precisamente por sus aptitudes que el objeto debe mostrarse duro y serio con él, para que todo ese potencial no se desaproveche. todavía no comprende el puto por qué el objeto hace determinadas cosas pero esto confía que las entienda aunque siempre está la posibilidad de que esta vida, aún estando destinado a ella, sea demasiado para él. ya veremos.
ya lo ha comentado muchas veces el Amo. no basta con desearlo y necesitarlo, hay que tener la fuerza y el valor de seguir adelante para conseguirlo, con fuerza y determinación. muchos inferiores se malogran por el temor y por la influencia del ego que les hace creer que no podrán conseguirlo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.