rompieron la puerta de una patada y entraron todo los vaqueros de la cuadrilla de golpe. tim y él estaban en la cama, aún oliendo a sexo con las botas puestas. lo trataron como si fueran dos terneros. los pusieron boca abajo y les ataron las manos y los pies a la espalda. les metieron varios pañuelos en la boca y los sacaron en volantas. intentaron liberarse y lucharon duramente pero fue inútil. los llevaron a rastras al árbol donde colgaban las cuerdas. lo peor fue que no pudo evitar empalmarse.