para los puristas esta imagen puede parecer una herejía, un esclavo controlado por otro esclavo, pero es algo que entra dentro de los más puros estándares del bdsm. desde la antigüedad el entrenamiento de los esclavos novatos podía recaer en otros esclavo más expertos, con mayor experiencia. que un Amo se encargue directamente del entrenamiento de más de un esclavo puede ser agotador y se tienen esclavos para hacer tu vida más sencilla , no menos. enseñar las normas básicas de la Casa, el comportamiento que se espera, los protocolos, no necesariamente tienen que recaer en el Amo, que por supuesto sigue teniendo la última palabra. el objeto mismo lo ha experimentado, primero con las tutorías y luego con el propio puto que es el segundo esclavo que mi Señor aceptó. entrenar a un esclavo de la Casa puede ser una de las ocupaciones que te encargue el Amo y en ese caso lo único que se puede hacer es lo que da sentido a nuestra existencia: obedecer.
