después del viaje de ayer el objeto tenía que recuperarse, no tanto por el cansancio cuanto por de lo humano que había tenido que comportarse. hacerse pasar por humano es cada vez más complicado y duro para el objeto. afortunadamente se está produciendo un patrón que consiste en que después de un día muy humano se produce otro muy sumiso donde el subspace es muy profundo y la adoración del objeto está a flor de piel. hoy tocaba por tanto el día sumiso y no ha defraudado las expectativas del objeto.
mi Señor ha estado muy pendiente del objeto y eso ha ayudado mucho a que ambos estamos muy bien anímicamente, centrados y alineados cada uno en su naturaleza, Él en la Dominación y el objeto en la sumisión.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega