el fetichismo de las botas se ha perfeccionado hasta el punto de que ya no solo se es fetichista de un tipo de botas sino de una marca concreta. así wesco o sendra han pasado a ocupar un puesto en las listas de los fetiches. ambas son marcas de botas pero no es la bota en sí lo que atrae, sino "esa bota" en concreto. puede ser por el diseño, la comodidad o las experiencias asociadas a esos objetos. lo que importa es descubrir que cualquier cosa puede convertirse en un fetiche. solo es necesario que la carguemos de deseo.
