entre amo y esclavo se establece un vínculo que es más fuerte que cualquier otro que se pudiera imaginar. de hecho el objeto no conoce un vínculo tan profundo con ninguna persona, ni siquiera los vínculos familiares, políticos o religiosos. es algo muy profundo pero que se exterioriza a veces mediante un gesto, una expresión, una postura. entonces un observador avispado puede darse cuenta de ese vínculo de esa conexión, de esa relación. uno siempre arriba, controlando y ordenando, otro siempre abajo, sometido obedeciendo.
