ayer hablaba de la esclavitud de los fetiches y hoy le toca a otra esclavitud que corremos el riesgo de convertir en el máximo criterio: la del cuerpo. es cierto que en el bdsm se ha impuesto un modelo de cuerpo normativo que parece ser un criterio de pasa-no pasa. el objeto no está tan ciego como para no darse cuenta de que tener un buen cuerpo y ser atractivo es una ventaja, aunque también puede ser un problema. normalmente los cuerpos muy currados, muy normativos, suelen ser cuerpos de gente muy autocomplaciente, autosatisfecha y que se creen lo mejor. un buen cuerpo puede ser una condena para un sumiso. no sería el primer caso en el que confunden ese cuerpo y todo el mundo presupone que eres Dominante cuando no es así. lo visual puede ser importante pero no debe ser determinante. no es extraño encontrar cuerpos no tan buenos que llevan un esclavo radical en potencia. además, en el entrenamiento ¿qué mejor forma de dominar a un esclavo que entrenarlo no solo su mente sino también, y especialmente su cuerpo.