a pesar de lo potente de la estética, a pesar de las apariencias, el objeto no puede dejar de pensar que está viendo a un sumiso. ¿el motivo? exclusivamente porque está vestido de latex, y en la mente del objeto el latex siempre es material de esclavos. el objeto también es plenamente consciente de que es un prejuicio y como tal, modificable y cuestionable. lo bueno es que, así como se le dispara éste, también es consciente de que puede estar equivocado, y que de hecho seguramente está equivocado y, al ser corregido, puede ser humillado y agradecer al Amo en latex que lo corrija. al final el objeto siempre sale "ganando", bien por acertar y tratarlo adecuadamente como por ser humillado al equivocarse.