decía aristóteles que la felicidad consiste en comportarse acorde con su naturaleza. y él mismo admitía que la esclavitud era una forma de ser. por tanto los esclavos, para ser felices, debían comportarse como esclavos, ser esclavos. resulta extraño leer esto en un filósofo de la antigüedad, que se diera cuenta entonces de algo que nosotros hemos comprobado, y espero que aceptado, al menos en parte. porque muchos sumisos están perdidos porque no aceptan lo que son. engañados por la ilusión de la igualdad y de la libertad natural, no aceptan que han nacido para servir y para obedecer, y existen en un infierno de disonancia cognitiva que hace que sufran profundamente. arrodillarte ante un Amo y lamer sus botas exige mucho valor porque implica aceptar que puedes haber estado equivocado toda tu vida y que lo que te han enseñado como verdades fundamentales no sean más que mentiras. ¿qué hacer en ese caso? lo que han hecho infinidad de esclavos voluntarios en los últimos años: agarrarte a las botas de tu Amo y obedecer. ya no tienes que decidir ni preocuparte de nada. Él decidirá por tí y te orientará para que no vuelvas a perderte en mentiras y fantasías, consiguiendo llegar al máximo de tu capacidad como esclavo. solo entonces serás verdaderamente feliz.
