el objeto fue a la oficina pero se volvió antes con permiso y por orden de mi Señor. debe ir al menos dos días y el resto teletrabaja pero tiene bastante flexilidad horaria. la razón principal para poner bajo las botas de mi Señor ir a casa y fichar desde allí es que esto no se encontraba bien físicamente, y por tanto tampoco anímicamente. el control del Amo evita que el objeto vuelva a caer en el estado de hace unas semanas, pero eso sigue rondando por ahí. está muy presente y no es algo agradable. es una dinámica ya: cuando el objeto pone todo bajo las botas de mi Señor todo va bien. cualquiera desplazamiento o desviación, por pequeña que sea, produce la aparición del malestar.
la interpretación que hace el objeto es la misma de hace unas semanas: su entrenamiento y el grado de sumisión avanzados hace que su convivencia con humanos sea cada vez más duro de llevar. hasta la mínima elección se hace dura, muy dura. como ha dicho en más de una ocasión, era previsible, la consecuencia lógica de su entrenamiento tan profundo. si te quitan todo, si te hacen depende tanto de un Amo, es inevitable que acabe siendo casi imposible vivir de otra manera que no sea bajo las botas de mi Señor y sometido completamente a Él. tal vez sea la versión reducida de aquellos que dicen que no generan probar el bdsm por si les gusta.
la solución parece clara y una vez más lo ha comprobado el objeto cuando mi Señor ha llamado a capítulo al objeto esta tarde. la conversación, de una hora aproximadamente, ha sido suficiente para que el objeto vuelva a estar en paz y en calma. su poder es tan grande, su control tan absoluto que ha sido algo increíble, pareciera que ni siquiera ha tenido que esforzarse sino que ha ocurrido de forma natural, sin proponérselo ni desearlo. sencillamente ha ocurrido. el objeto confesó sus faltas de la semana. el Amo las escuchó y las matizó y les dio sentido, y a continuación ofreció, nuevamente, una enseñanza al objeto: cada vez que te alejas te pierdes. tu única salvación es existir agarrado a mis botas. no hay más. es así de simple y de sencillo.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.