el objeto duda si a veces el blog gira o tira hacia una orientación excesivamente intelectual, cuando el bdsm tiene algo, o mucho, de salvaje y de primario. el dolor, el placer, la sumisión y la obediencia no son elementos que catalogaríamos precisamente de intelectuales o racionalistas. de hecho, para que toda relación de Dominación/sumisión funcione debe, regularmente, abandonar esa racionalidad y dejarse llevar por los impulsos. eso se puede hacer con el sexo, con una sesión, que no deja de ser algo sexual, o tal vez dejar que las pulsiones irracionales se manifiestan. es un juego peligroso que necesita de cierto equilibrio ante el riesgo de que la cosa se desmadre. no son pocas las sesiones que han salido mal porque se fue demasiado lejos cuando se tenía que haber parado o porque no se respetó un límite o una palabra de seguridad porque sí. meter al esclavo un dildo como este por el culo puede ser salvaje y dejar salir al animal que tenemos dentro pero teniendo cuidado para no terminar en un hospital por desgarros internos. eso no tiene ninguna gracia. de lo que se trata es de que los dos disfrutemos siendo cada uno lo que es y estando cada uno en su nivel.