hay una estética clásica, que se va imponiendo y que parece que todo el mundo debe seguir: pantalones y camisa de cuero, botas altas, chaqueta, guantes y gorra de plato. curiosamente, y aunque esté influenciada por ellos, no era la vestimenta típica de los clubes de moteros de los años 50, donde se dice que comenzó la cultura bdsm tal y como la conocemos. más bien parece una mezcla de tradiciones, una especie de híbrido entre motoristas militarizados o militares motorizados pero en el que predomina el cuero de manera absoluta. estas dos tradiciones representan lo mejor de los dos mundos: el orden y la jerarquía de los militares, su capacidad de entrega y de cumplir órdenes ciegamente por un lado. y por el otro tenemos a los moteros alternativos que viven al margen de la sociedad según sus propias reglas y que no participan de los valores de esa sociedad. originariamente eran nómadas y por tanto no podrán acumular propiedades por lo que, como ocurre con todos los grupos nómadas, dependían de su solidaridad para sobrevivir. duda el objeto que algunos lederones que llevan esta vestimenta ortodoxa sean conscientes de este origen. tampoco importa mucho. lo que realmente importa es la vitalidad que muestran de una comunidad cada vez más fuerte, extendida y que atrae a más personas.
