el objeto estuvo casi siete horas sentado estudiando con lo cual terminó la mañana muy satisfecho y contento por el trabajo realizado. al llegar a casa estaba muy cansado y solo pudo aprovechar muy poco por la tarde. pero no le importó porque la mañana había sido muy productiva. tuvo que ir a la oficina y allí estuvo trabajando muy concentrado.
cuando llegó a madrid el objeto se encontró con que se le irritado el escroto por la jaula y le había salido una roncha en el empeine, posiblemente por las botas con tanto calor en madrid, dijo mi Amo y Señor. así que el Amo ordenó que estuviera sin jaula y sus botas hasta que se le curara, y por supuesto el objeto obedeció, aunque le costara profundamente.
volver a usar zapas le resultó muy extraño al objeto, al igual que estar sin jaula. la castidad se mantiene, por supuesto, porque no depende de la cual sino de la obediencia a mi Señor. aún sin llevarla el objeto orinó sentado porque no merece hacerlo de pie. no tiene derecho. es época de ir cenando cosas y el objeto las está terminando y a eso dedica prácticamente todo el tiempo. ya no hay formaciones así que el objeto no tiene que viajar y puede dedicar todo el tiempo a estudiar que es parte de su trabajo como formador de formadores.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega