el objeto trabajó en casa y estuvo especialmente despistado. a veces le duele esa especie de procrastinación en la que se encuentra metido el objeto. está a veces y a ratos confuso y como despistado, y luego cuando mi Señor se hace presente todo cambia. a veces parece que el objeto debe ser perfecto y escribir cosas perfectas pero no es ni una cosa ni otra. en situaciones similares así la disciplina es lo que lo ha sacado de ella, una disciplina que a veces es impuesta y a veces autoimpuesta, por el propio objeto.

a pesar todo el objeto ha avanzado y ha trabajado bastante. el viernes sale para servir a mi Señor y va el jueves porque tiene dos cosas que hacer ese día que no puede posponer y mi Señor lo ha aceptado y entendido. solo espera el objeto llegar de la mejor forma posible.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.