un buen Amo intentará entrar en la mente de su sumiso, de su esclavo. entrenar el cuerpo es fácil pero hacer lo mismo con la mente es más complicado. sin embargo es igualmente necesario porque de nada sirve controlar el cuerpo, encadenarlo, si la mente sigue libre. por eso el inferior no debe tener intimidad, no debe guardarse nada para sí sino que debe ponerlo todo bajo las botas del Señor. esta afirmación puede ser muy radical para mucho e incluso que atenta contra derechos fundamentales , pero nos olvidamos que estamos hablando de un esclavo y los esclavos no tienen derechos. y no porque se los hayan quitado sino porque han renunciado a ellos. no los quieren. no los necesitan. ellos desean que su Amo entre en su mente, limpie sus pensamientos , corrija las desviaciones , introduzca nuevos pensamientos y nuevas rutinas. es muy común ver y encontrarse con inferiores que necesitan eso pero que no son capaces de conseguirlo y por eso alguien tiene que coger las riendas. no hay intimidad, no hay vergüenza; no hay nada oculto que no deba saberse y mostrarse. esa es la única forma de entrenamiento y por eso es tan duro, porque te desnuda, te vacía y te lo quita todo.
