hay una paz que muy pocos conocen porque proviene de la entrega, la sumisión y el abandono más absoluto. es un estado mental que se produce desde el subspace pero que lo trasciende y viene sobre todo por la aceptación de tu destino, de que no puedes hacer nada para evita lo que te ocurra. en definitiva proviene de la indefensión. por supuesto y como imaginarán, la técnica para conseguirlo es el bondage. atar a alguien puede ser usado para someterlo y evitar que se haga daño a él mismo o a otros, puede usarse para llevar por ejemplo a un prisionero de un sitio a otro sin peligro, o también para que pueda hacerse lo que quiera sin ser molestado, por ejemplo en el desarrollo de un robo. sin embargo el bondage en el bdsm suele tener otra dimensión que es la de incitar y suscitar en el inferior ese estado de subspace primero y de paz profunda después o a consecuencia de él. su característica principal es que es un bondage muy prolongado en el tiempo, por lo que debe ser cómodo y no producir tensiones físicas en músculos y articulaciones. las camisas de fuerza son ideales para estos casos, al igual que la momificación. porque de lo que se trata no es tanto de parar el cuerpo como de parar la mente y dejarla quieta. es un proceso psicológico que en ocasiones puede rozar la tortura pero que se hace necesaria para poder pasar al estado siguiente. si es la primera vez que pasas por el proceso puede ser muy angustioso y amenazante, llegando a ser aterrador en algún caso, pero solo es el paso previo hacia el otro estado, una paz que raramente habrá experimentado. la lucha inicial por liberarse, ya que la mente siente angustia de no poder controlar al cuerpo, da pie a una aceptación de lo que va a ocurrir porque no puedes evitarlo. esto tiene consecuencias incluso posteriormente, ya que fija en la mente del inferior la idea de que las órdenes del Amo deben ser aceptadas sin cuestionarlas porque no puede hacer nada para evitarlo. en definitiva hace una transposición a su vida cotidiana lo que sintió cuando estaba indefenso. son sesiones duras e intensas que requieren mucho cuidado posterior por parte del Dominante.
