todo ha estallado pro los aires. el objeto está viviendo una de sus crisis más profundas en mucho tiempo. mi Señor lo explica diciendo que es un reajuste después de estar tanto tiempo en existencia profunda y en ataraxia. además dice que el cansancio está afectando mucho al objeto, que ha sido un año muy duro, un curso se refiere, y que ahora el objeto está pagando las consecuencias.
el hecho es que el objeto se ha descentrado ya casi completamente, sin ataraxia, sin existencia. el objeto volvió a sentirse humano y eso le produjo un sentimiento que solo puede el objeto definir como de angustia. mi Señor estuvo siempre ahí preguntando al objeto como se sentía y preguntándose qué podía hacer. dio algunas orientaciones al objeto pero esto estaba completamente hundido.
el día pasó como pudo. hay que aguantar el chaparrón, dijo mi Señor y pudiera parecer que con esto se desentendía pero realmente estaba dando ánimos a su objeto.
por supuesto el ego apareció en todo el proceso, haciendo pensar y creer al objeto que era un mal esclavo, débil y poco resistente, que no estaba sirviendo a mi Señor sintiéndome de esta forma. tenía que ser un esclavo perfecto y no lo era. por supuesto eso solo aumentó un poco más la angustia y ansiedad que sentía el objeto. todo parecía desmoronarse. no había solución, no aparecía nada en el horizonte.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.