el final estaba cerca, lo notaba, su resistencia estaba al límite, a punto de vencerlo. aún aguantaba pero no por mucho tiempo. y ase había corrido cuatro veces y no podía más. sin embargo el buttplug eléctrico no le daba respiro y seguía palpitando en su interior mientras las descargas seguían estimulando su pene. los pezones le ardían y le dolían todos los músculos del cuerpo le dolían por estar tantas horas sin poder moverse. ya no tenía sentido gritar. sabía que nadie lo oiría. estaba al borde del precipicio, a borde de rendirse. de pronto todo paró. fueron unos segundos pero entonces rompió a llorar. haría todo lo que el Amo ordenase. se había roto.