no está siendo una semana agradable, al menos para el objeto, y tampoco para mi Señor. aunque lo ideal sería mantener un estado permanente y constante, no siempre es posible y las circunstancias parecen imponerse, a pesar de los deseos del Amo y del objeto. de hecho el objeto cree que ha vuelto a desobedecer. su Amo y Señor le ordenó escribir esta blog volcando y abriendo su alma en él y esto no lo ha hecho, no voluntariamente sino por dejadez, por centrarse en otras cosas que no son tan importantes como luchar contra el ego vaciándose. de vez en cuando es necesario una sacudida, un ajuste para volver a encauzar al objeto y ponerlo en camino nuevamente.

un objeto, un inferior nunca se puede confiar, nunca se puede relajar del todo porque, rodeado por un mundo humano en el que el ego hace que todos luchen por imponerse sobre los otros, está siempre en peligro de caer en la tentación de ceder a esto. esta semana dura, con mucha humanidad alrededor del objeto, esto parece no poder entrar que el mundo humano en el que tiene que estar le influya.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.