decían los romanos que había dias fastos y días ne-fastos; afortunados y no tan afortunados. hoy ha sido un día nefasto. primero el objeto se desveló pronto y estaba muy nervioso por varias cosas que estaban pasando. entonces mi Señor habló con el objeto y le estuvo dando una lección de humildad y sumisión. eso ayudó a arrancar el día.
sin embargo en una reunión por videoconferencia de un trabajo en grupo uno se dejó llevar por el ego y montó una increíble. fue violento, pasivo agresivo y prepotente. el objeto se mantuvo distante y alerta y, en su momento, puso su punto de vista sobre la mesa, y fue asertivo y sincero. obedeció la orden del Amo de no dejarte pisar. nunca entenderá el objeto la necesidad que tienen algunos de poder, de imponerse. los humanos son así.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.