realmente hay dos tipos de sujeciones que pueden contener a un esclavo. las físicas son las más evidentes, las más obvias y sin duda las más fáciles. hay mucha gente amante del bondage que busca ser atado, y muchos Amos que están ansiosos por atar a sumisos. casi que ese no es el problema. lo difícil empieza después, cuando se quiere profundizar y se quiere atar la mente y el espíritu. a eso se le llama sumisión. también hay muchos que los buscan, tanto de forma activa como pasiva, pero es una senda que muy pocos pueden recorrer porque solo los individuos inteligentes son capaces de afrontarla. las primeras ataduras se ven, y uno sabe cuando está sujeto y cuando se libera, pero las segundas son invisibles, al menos para aquellos que no saben ver. curiosamente es en los ojos donde uno puede apreciar si ha conseguido su objeto, si el Amo tiene al esclavo dominado, sujeto por cuerdas y cadenas invisibles pero que constriñen su mente y su alma de forma que ya, en cierta medida, ni siquiera su vida le pertenece. ese es el auténtico vínculo entre un Amo y un esclavo, entre el sumiso y su Dominante, entre el inferior y el Superior. es un vínculo que no se percibe a simple vista pero une y ata profundamente a los que están en él, uno llevando la cadena y otro sintiéndola alrededor de toda su existencia.
